Ozpr4y22's profile picture

Published by

published

Category: Music

365 DISCOS DE MÚSICA ELECTRÓNICA EN 365 DÍAS: AN EMPTY BLISS BEYOND THIS WORLD por THE CARETAKER

365 DISCOS DE MÚSICA ELECTRÓNICA EN 365 DÍAS

Día 26: The Caretaker — An Empty Bliss Beyond This World

Géneros: Hauntology / Dark Ambient / Musique Concrète

Año: 2011

País: Reino Unido / Alemania

(Esta es una opinión personal; no tengo conocimientos de teoría musical, pero amo la música electrónica. Espero que se tenga esto en cuenta al leer.)

El día de ayer estuvo lleno de experiencias nuevas, reflexiones inesperadas y pequeños recordatorios de lo frágil que puede ser la memoria humana. Entre apagones, problemas con el internet y la imposibilidad de publicar esta reseña cuando tenía planeado hacerlo, terminé viviendo algo mucho más importante: una visita a mi abuela y a mi madrina de primera comunión.

Fue una de esas visitas que te obligan a detenerte un momento.

A pensar.

A recordar.

A valorar.

Porque hay personas que poco a poco se convierten en recuerdos incluso cuando siguen aquí con nosotros.

Y curiosamente, mientras procesaba todo eso, terminé escuchando uno de los discos que mejor entiende esa sensación.

An Empty Bliss Beyond This World.

James Leyland Kirby, productor británico conocido por múltiples proyectos de música experimental, encontró bajo el nombre de The Caretaker una de las ideas más inquietantes y conmovedoras de toda la música electrónica contemporánea: utilizar el sonido para representar la memoria humana.

La memoria que recuerda.

La memoria que se deteriora.

La memoria que desaparece.

Muchos conocen a The Caretaker por Everywhere at the End of Time, aquella monumental obra de seis horas que simula el avance de la demencia y el Alzheimer a través de seis etapas musicales.

Sin embargo, hoy quiero hablar de una obra más accesible, más íntima y, en cierto modo, más humana.

An Empty Bliss Beyond This World.

A simple vista podría parecer un álbum sombrío.

Y lo es.

Pero también es profundamente nostálgico.

Kirby construye el disco a partir de grabaciones antiguas de las décadas de 1930, 1940 y 1950, manipulándolas mediante filtros de vinilo, repeticiones, ecos y pequeñas imperfecciones que convierten cada canción en algo parecido a un recuerdo borroso.

Como una fotografía olvidada en un cajón.

Como una melodía que escuchaste durante la infancia pero cuyo nombre jamás lograste recordar.

La verdadera magia del álbum aparece cuando observamos los títulos de las canciones.

All You're Going to Want to Do Is Get Back There.

I Feel As If I Might Be Vanishing.

An Empty Bliss Beyond This World.

No son simples nombres.

Son fragmentos de pensamiento.

Pequeñas confesiones.

Mensajes que parecen surgir desde una mente intentando aferrarse desesperadamente a algo que sabe que está perdiendo.

Mientras escuchaba piezas como Libet's Delay o Mental Caverns Without Sunshine, tuve la sensación de estar escuchando música que pertenecía a otra vida.

No necesariamente a la mía.

Quizás a la de mis abuelos.

Quizás a la de alguien que ya no está.

Quizás a una época que nunca viví.

Y aun así, la sensación de familiaridad era imposible de ignorar.

Ese es el verdadero talento de Kirby.

Crear nostalgia por recuerdos que nunca tuvimos.

El álbum juega constantemente con repeticiones, cortes abruptos y pequeños errores sonoros. Algunas canciones parecen comenzar de nuevo sin explicación. Otras se distorsionan lentamente hasta volverse irreconocibles.

Y precisamente ahí está el corazón del proyecto.

Porque The Caretaker no intenta representar la memoria funcionando correctamente.

Intenta representar el momento en que deja de hacerlo.

Ese instante donde algo debería continuar su curso natural, pero simplemente no puede.

Y entonces solo queda aferrarse a los fragmentos.

A las fotografías.

A los nombres.

A las canciones.

A los rostros.

Mientras escuchaba este disco después de visitar a mi familia, pensé mucho en eso.

En cómo un bolero que cantaba mi bisabuela puede sobrevivir décadas.

En cómo una fotografía puede convertirse en un refugio.

En cómo una simple canción puede devolvernos a personas que ya no están aquí.

CONCLUSIONES PERSONALES:

Visitar a mi familia terminó siendo una de las mejores experiencias de esta semana.

Dos días llenos de afecto, reflexión y recuerdos que me hicieron entender que algunas cosas son mucho más importantes que cumplir una fecha de publicación.

Por eso esta reseña llegó tarde.

Y honestamente no me arrepiento.

No recomendaría este disco como una puerta de entrada a la música electrónica experimental o al Dark Ambient.

Hay opciones mucho más accesibles.

Pero sí lo recomendaría a cualquiera que quiera reflexionar sobre el valor de los recuerdos.

En diciembre se cumplirán tres años desde la partida de mi bisabuela paterna.

Y ya han pasado varios años desde que perdí a mi abuelo paterno.

Ambos compartieron una experiencia que me marcó profundamente: vi cómo la memoria comenzó a abandonarlos poco a poco.

Los nombres desaparecieron.

Los rostros comenzaron a confundirse.

Los recuerdos se volvieron difíciles de alcanzar.

Creo que todos compartimos ese miedo.

El miedo a olvidar.

Y quizás por eso este disco me golpeó tan fuerte.

Así que mientras escuches An Empty Bliss Beyond This World, piensa en las personas que amas.

Piensa en los recuerdos que te construyeron.

Piensa en aquellas voces que todavía viven dentro de ti.

Porque al final nunca se trata de la última página.

Siempre se trata de todas las páginas que fueron escritas antes de llegar a ella.


Ni5qcGVn.jpeg

DAY 26 — AN EMPTY BLISS BEYOND THIS WORLD

There is a beautiful world in my memories...


[ LISTEN TO THE ALBUM ]
Kudos: 0

Comments

Displaying 0 of 0 comments ( View all | Add Comment )