oliver's profile picture

Published by

published

Category: Life

te amo


—Entonces ya entiendo. No quieres ser más mi amigo. 

—No, no quiero ser más tu amigo. No quiero ser más tu amigo. ¿Debo clavar un cartel en tu puerta? No quiero ser tu amigo.

—No, tú... No puedes. No puedes dejar de ser mi amigo. No es algo que se pueda decidir.

—Sí, se puede. La gente discute y luego deja de hablarse.

—Está bien, hagamos una cita o algo. Y así podremos conversar. ¿Eso quieres?

—¿Para qué? Me querrás como amigo. Tendrás un novio simpático y eso me matará.


Releyendo los chats de las peleas y mirando en retrospectiva todo lo que pasamos, me doy cuenta de cuántas veces me equivoqué y de cómo me enredé solo en mis propias contradicciones. Hubo momentos donde las cosas se ponían tan tensas que yo mismos armaba mis propias trampas. Recuerdo cuando me preguntó qué hacía falta para que lo bloqueara, y yo le dije con total sinceridad que lo único que lograba eso era que me ignorara. Y sin embargo, pasó miles de veces: me ignoraba, me trataba de formas que yo no terminaba de entender, y yo no podía hacerlo. No era solo por bloquearlo y ya, sino porque a veces uno usa esas herramientas estúpidas esperando inconscientemente que el otro reaccione, que vuelva a buscarte o que le importe un poco más.

Ese mismo miedo a perderlo era el que me empujaba a un bucle eterno insoportable, sobre todo porque yo lo quería a él, tal cual era. Ahí es donde me trababa y no entendía bien qué era lo que me pasaba. Él ya me lo había advertido de entrada, me había avisado cómo era. Y aun sabiendo eso, yo iba igual y le recriminaba actitudes, le marcaba cada vez que algo me dolía. 

Si yo ya sabía que él era así y que no iba a cambiar por más que yo se lo dijera, ¿para qué se lo reclamaba? ¿Qué esperaba lograr? Y analizándolo mil veces, me doy cuenta de que no quería moldearlo ni obligarlo a ser otra persona, porque yo lo quería a él con todo. Le reclamaba esas cosas para ver si, aun sabiendo que le costaba o que no era su estilo, hacía el esfuerzo por mí como yo haría el esfuerzo por él. Quería ver si le importaba, si me escuchaba de verdad, si yo valía la pena como para que hiciera esos pequeños cambios por iniciativa propia. 

Del otro lado la respuesta era la misma de siempre: las situaciones seguían exactamente igual y nada de eso pasaba. Me dolía la actitud en sí, y me dolía el doble haberme gastado en decírselo sabiendo perfectamente que él ya me había "advertido" las cosas. 

Ese desgaste constante me llevaba directo a la certeza que me carcomía pues él nunca terminaba de saber qué quería conmigo. Ahí es donde yo iba a lugares feos, comparando y preguntándome por qué conmigo no sabía o quería las cosas a medias y con otras personas, de las que sí fue novio, quería algo concreto. Esa misma inseguridad hacía que todo escale mal. Al final, de tanto choque, terminé  alejándome—de lo cual hoy me arrepiento, aunque al menos ahora esté un poco más pendiente a mí—. Sé que estuve mal en muchas actitudes y en esperarlo.  :confused:

Kudos: 0

Comments